domingo, 10 de julio de 2011

Garbo, el espía. El hombre que salvó el mundo

Título original: Garbo, el espía
Año: 2009
País: España
Dirección: Edmon Roch
Guión: Edmon Roch, Isaki Lacuesta y María Hervera
Intérpretes: Joan Pujol, Nigel West y Aline Griffith (Condesa de Romanones)
Fotografía: Joachim Bergamín, Gabriel Guerra y Bet Rourich
Música: Fernando Velázquez
Montaje: Alexander Adams

Valoración: 8/10
Web: http://www.garbothemovie.com/



El 6 de junio de 1944 tuvo lugar uno de los momentos más importantes de la historia del siglo XX, el desembarco de Normandía o la operación Neptuno según su nombre en clave. Este desembarco que hemos podido ver en centenares de películas, supuso el principio del fin del dominio nazi ya que el ejército aliado consiguió abrir una brecha desde la que poder hacer llegar a 250.000 soldados. Pese a tener frentes abiertos en el este y el sur, los nazis se sentían tranquilos ya que la parte central de Europa estaba asegurada gracias a la frontera marítima. ¿Cómo fue posible entonces el desembarco? Garbo, el espía, nos cuenta una parte de la historia menos conocida pero que fue clave para la victoria aliada.


La invasión aliada no hubiese sido posible sin un engaño y aquí es donde entra nuestro protagonista, Joan Pujol, nombre en clave Garbo, nombre con el que lo bautizó el MI5 por considerarlo el mejor actor del mundo. El documental nos acerca a la vida de este singular personaje desde los años de la segunda república en Barcelona hasta ese momento clave. Joan Pujol era un dandy que se vio rodeado por la Guerra civil española, una guerra que cambió su vida por completo. Tras esconderse, ir a la guerra con los republicanos y acabar con los nacionalistas, Garbo empieza a planear su contribución para el bienestar de la humanidad. Con esta intención y de forma totalmente amateur y autodidacta ofrece sus servicios como espía tanto al bando aliado como al nazi, logrando convertirse de forma increíble en agente doble con nombre clave Arabel en el bando alemán. A partir de aquí, consigue suplir la falta de medios con un exceso de imaginación, rodeándose del mejor equipo de espías imaginarios que jamás nadie logró reunir.

Garbo, el espía, nos cuenta de una forma inmejorable esta extraordinaria historia del hombre que cambió el rumbo de la historia. El guión consigue explicar una historia complicada de forma sencilla para que pueda ser entendida por el gran público, juntando mentira, realidad, humor y sobre todo grandes ideas y sentido del ritmo. Teniendo en cuenta el secretismo evidente de la historia que nos cuenta, es difícil adornar la cinta con imágenes reales de archivo. Para evitar un documental centrado únicamente en entrevistas, Roch decide intercalarlas con imágenes de películas de espías y sobre la guerra, evitando además la voz en off, y aquí es donde radica el gran acierto del film ya que esta historia surrealista pero real sólo podía ser contada con imágenes ficticias de la gran pantalla. Gracias a este inmenso rompecabezas podemos ver imágenes de Patton, El extraño, Nuestro hombre en la Habana o Mata Hari, junto con fragmentos de propaganda y animación, alternando entrevistas más que interesantes con personajes fascinantes como la Condesa de Romanones, espía aliada en Madrid.


Garbo, el espía es un magnífico documental, que se alzó con el Goya, sobre cómo la mentira y el engaño pueden llegar a ser una gran virtud. Un ejercicio magnífico sobre la verdad y la mentira, el olvido y el recuerdo, la guerra y la paz, los espías y los contra-espías, pero por encima de todo un mensaje de que querer es poder, y de que las cosas más inverosímiles, delirantes e irreales -Garbo ni sabía inglés, ni alemán ni estaba en Londres- pueden ocurrir.

Lo mejor: El personaje, sencillamente fascinante
Lo peor: Que sea un personaje prácticamente desconocido

4 comentarios:

  1. Muy bueno, Alan. Ya había oído hablar del personaje y me parece bastante interesante, o sea que me apunto este documental. Me quedo con el detalle ese de que la condesa de Romanones espió para los aliados en Madrid; a ésta no le pongo cara, ni a familiares que posiblemente salgan hoy en día en el Hola o revistas similares.
    Precisamente, y hablando de espías y operaciones en la segunda guerra mundial, hace días vi una genialidad de Mankiewicz titulada, te sonará seguramente, Operación Cicerón, con un magnífico James Mason, más hierático que el obispo de Canterbury.
    Un saludo, Alan. Gran aportación. Nos vemos.

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  2. Suena bien el documental, una biografía sobre un espía que como escribes realmente pocos conocen y que fue tan trascedente, es gracioso que lleve el apellido de la actriz sueca, al que no se puede evitar eludir. Que torpes los alemanes para necesitar de sus servicios, pero también eso hace más fascinante al personaje ya que se las ingenio para burlarlos. Un abrazo.

    Mario.

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  3. Es un documental que tengo pendiente desde hace un tiempo y parece muy interesante. Supongo que como dices, la existencia del personaje en sí ya hace que la película sea interesante, pero además las críticas, el Goya y las opiniones siempre han sido favorables. Procuraré verla. Un abrazo.

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  4. Hola,

    Javi, lo de la condesa lo he puesto porque mi abuela siempre lo comentaba y me ha hecho gracia verla. Se ve que la tipa era la bomba! Pues no he visto Operación Cicerón y me la apunto porque hace días que tengo ganas de algún clásico y Mankiewicz es genial.

    Mario, la verdad es que viendo el documental resulta fascinante que este hombre engañase a todo el mundo. Además es la única persona del mundo condecorada por los dos bandos!

    David, es más que recomendable, no sólo por el personaje sino por el montaje y el lenguaje cinematográfico que usa.

    Un abrazo a todos!

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