sábado, 9 de abril de 2011

In memoriam: Sidney Lumet

 
Hace unos días escribíamos un post con 10 grandes directores que de forma injusta nunca se llevaron un Oscar. En la posición 8 situábamos a Sidney Lumet. Este gran director americano ha fallecido hoy a los 86 años de edad en Manhattan víctima de la leucemia.


Pese a que su nombre no es conocido por la gran masa de la sociedad, Sidney Lumet es autor de grandes películas que todos hemos visto y disfrutado en alguna ocasión, como Sérpico (1973), Network (un mundo implacable) (1976) o Negocios de familia (1989). Además es de los pocos directores que tiene la fortuna de haber entrado y salido del mundo del cine con dos joyas prácticamente perfectas, la magnífica Doce hombres sin piedad (1954) supuso su puesta de largo y se despidió con la inmensa Antes que el diablo sepa que has muerto (2007).


Sidney Lumet ha realizado más de 50 películas en más de 50 años de carrera, y como es evidente en una carrera tan prolífica no todo pueden ser obras maestras, pero su forma de realizar cine le ha situado entre los más grandes del séptimo arte llegando incluso a ser comparado en algunos medios con Stanley Kubrick o con Martin Scorsese. Con sus películas ha diseccionado como pocos la parte menos complaciente de sus conciudadanos americanos y nos ha explicado la historia de sus miserias, sin concesiones y con un punto de suspense. Si filmografía se ha basado en gran parte en el lado oscuro del ser humano. Además de las comentadas previamente es autor de títulos como Tarde de perros (1975), El príncipe de la ciudad (1981) o Veredicto final (1982).

viernes, 8 de abril de 2011

Soy el número cuatro

Título original: I Am Number Four
Año: 2011
País: USA
Dirección: D.J. Caruso
Guión: Alfred Gough, Miles Millar y Marti Noxon
Basado en: El número cuatro de Jobie Hughes y James Frey
Intérpretes: Alex Pettyfer, Timothy Olyphant y Dianna Agron
Fotografía: Guillermo Navarro
Música: Trevor Rabin
Montaje: Vince Filippone y Jim Page

Valoración: 5/10
Web: http://soyelnumerocuatro-lapelicula.com/


Estamos ante un producto de estudio milimetrado hasta el infinito para obtener un resultado concretísimo. Como si siguiese una receta, la película calcula las dosis justas de todos los ingredientes que quiere ofrecer para llegar a su público objetivo. De esta forma encontramos una base de romanticismo entre outsiders, un poco de ciencia ficción, bastante acción, un chorro de esencia de éxitos recientes y un par de chicas guapas y un chulazo enseñando carne. El resultado de la receta es algo así como Crepúsculo from outer space, es decir, una cinta para quinceañer@s emo. De todas maneras Soy el número cuatro aguanta el tipo y ofrece algo más de lo poquísimo que promete.

John Smith parece un chico corriente, pero en realidad es un extraterrestre que llegó a la Tierra de niño huyendo de unos asesinos, los Mogadore, que querían acabar con su raza y su planeta, Lorian. Junto a él llegaron otros ocho niños extraterrestres, todos ellos con poderes y en quienes recae la última posibilidad de salvar a su estirpe. Los tres primeros ya han muerto, él es el número cuatro, el siguiente de la lista. Junto a él está Henri, su guardián y protector, con quien va vagando por Estados Unidos huyendo de sus perseguidores. En una de sus huidas llegan a un pequeño pueblo de Ohio, donde John descubre sus poderes y el amor. Como no podía ser de otra forma, se enamora de la chica rara del pueblo, la típica introvertida, solitaria, culta y preciosa en la que se quieren convertir todas las emos de turno. Para seguir con los clichés, esta chica perfecta es además la ex-novia del chungo del insti, que dedica su tiempo a castigar al nerd del pueblo, que evidentemente acaba convirtiéndose en el protegido y mejor amigo de nuestro extraterrestre teenager.


La película está basada en la novela I Am Number Four, el primero de una serie de seis libros escritos por los autores Jobie Hughes y James Frey bajo el seudónimo de Pittacus Lore. El proyecto arranca cuando Michael Bay lleva el libro a Steven Spielberg, quien compra los derechos para Dreamworks. A partir de aquí empieza la construcción del guión por parte de los guionistas de Smallville para convertirse en la respuesta de Dreamworks/Disney al éxito de la saga Crepúsculo. Con el guión en marcha ya solo queda escoger un director de pelis de acción sin demasiados escrúpulos, para lo que podría haber servido el propio Michael Bay y poner las caras bonitas y aquí es donde entran en el juego el desconocido Alex Pettyfer, ex modelo de Burberry y Dianna Agron, la fantástica Quinn Fabray de Glee.

Lo mejor: Que deja muy claro a que público se dirige
Lo peor: La colección de clichés sin límites

jueves, 7 de abril de 2011

Philip K. Dick y el cine #2

Seguimos donde lo dejamos. En esta segunda parte podemos ver como han surgido en los últimos años una serie de adaptaciones de una factura más mediocre aunque de todas formas siempre hay presentes pequeñas joyas, o no tan pequeñas.

2001 – El infiltrado, Impostor (Gary Fleder)


Nueva adaptación de Impostor, esta vez en formato largometraje. En el año 2079 la Tierra está en guerra con unas fuerzas alienigenas desde hace más de una década. Spencer Olham (Gary Sinise) es un premiado científico gubernamental cuyo último trabajo promete salvar el planeta. De repente es acusado de ser un espía alienigena y pasa a ser perseguido por todo el país. ¿Podrá Olham demostrar a la policía secreta su verdadera identidad a tiempo para ayudar a la humanidad? ¿Podrá demostrarse a sí mismo cuál es su propia identidad?

Película que pasó muy desapercibida de la cual mucha gente desconoce su existencia. Decorados de cartón piedra, unos efectos especiales terribles y unas interpretaciones justitas dieron paso a lindeces de la crítica como la del New York Times: "El final está realizado con el objeto de ser algo ambiguo, pero realmente es un final inequívocamente feliz porque significa que la película se ha acabado." Una vez más los incondicionales de la ciencia ficción y de Dick no la dejaron de lado.

2002 – Minority Report (Steven Spielberg)


En el año 2054 la policía utiliza tecnología psíquica para arrestar y enjuiciar a los asesinos antes de que cometan un crimen llevando los índices de criminalidad hasta niveles nulos. El futuro se puede predecir y los culpables son detenidos por la unidad de élite Precrimen, antes de que lleven a cabo su delito. Las pruebas se basan en los "precogs", tres seres psíquicos cuyas visiones sobre los asesinatos nunca han fallado. John (Tom Cruise) es un policía perteneciente a la Unidad de Precrimen que, durante un día de servicio, descubre que en escasas horas acabará con la vida de una persona a la que no conoce. Tendrá que escapar en un intento por demostrar su inocencia y descubrir los sucesos que le arrastrarán hacia el inexorable homicidio, pero ¿es realmente inevitable? ¿podría fallar el sistema en sus predicciones?

Se plantea la paradoja de que debido a que los futuros asesinos son detenidos antes de cometer el crimen, en realidad, son inocentes. En la película los acontecimientos se presentan al final como un fallo del sistema precog. En el relato Philip K. Dick, en cambio, refleja que el protagonista demuestra no sólo su inocencia, sino que el sistema además no tuvo error mediante un giro intelectual que recuerda a las novelas de Asimov.

Es la tercera (junto con Blade runner y Desafío total) gran adaptación de Phillip K. Dick. Basada en el relato del mismo título y protagonizada por Tom Cruise, de la mano de Steven Spielberg se nos presenta una adaptación avanguardista con un fuerte tono a thriller muy marcado. Avalada por la crítica después de una dispar acogida por su anterior cinta de ciencia ficción, Inteligencia Artificial. Minority report es la conjugación ideal entre el cine de palomitas y la ciencia ficción reflexiva.

2003 – Paycheck (John Woo)


Michael Jennings (Ben Affleck) es un brillante ingeniero que trabaja en proyectos especializados para una compañía de alta tecnología. Cada vez que completa un trabajo, su memoria es borrada para que no pueda divulgar ningún secreto de la corporación. Muy bien pagado, Jennings espera ganar 90 millones de dólares por su último proyecto, en el ha estado trabajando tres años. Pero una vez finalizado, en vez del cheque, se le dice que él mismo accedió a perder el derecho a su pago. Con la memoria borrada como en los trabajos anteriores, Jennings, con la ayuda de su compañera y amante Rachel (Uma Thurman), tratará de averiguar qué sucedió en todo ese tiempo, del que no recuerda nada.

John Woo se encargó de adaptar para la gran pantalla un trepidante thriller de acción, con base en la ciencia ficción de Phillip K. Dick, que tuvo como resultado final la calificación de bastante entretenido. Película que no fue acogida con mucho entusiasmo por los seguidores de Dick en la que la ciencia ficción sirve sólo de planteamiento inicial y realmente se trata de una película de acción pura y dura, eso sí, en ésta John Woo tuvo el detalle de no utilizar la cámara lenta.

2006 – Una mirada a la oscuridad, A scanner darkly (Richard Linklater)


En el Condado de Orange, en California, en un futuro donde América ha perdido la batalla contra las drogas, un policía de incógnito Bob Arctor (Keanu Reeves) recibe la orden de espiar a sus amigos. A pesar de sentir rechazo hacia la idea, Bob cumple las órdenes y empieza a espiar a sus amigos, Jim Barris (Robert Downey Jr.), Ernie Luckman (Woody Harrelson), Donna Hawthorne (Winona Ryder) y Charles Freck (Rory Cochrane). Cuando se le ordena intensificar la vigilancia, se ve envuelto en un viaje paranoico por un mundo absurdo donde es imposible descifrar las identidades y las lealtades.

La cinta fue realizada con el método de rotoscopiado, que se basa en dibujar sobre las imágenes reales ya grabadas, método utilizado anteriormente por el mismo Richard Linklater en su anterior película Waking Life. Inspirada en la novela que puede ser considerada como la máxima declaración de Dick acerca del abuso de las drogas, además de ser una clarísima muestra del lenguaje hippie y la cultura de las drogas. Aunque no fue un éxito tan rotundo como el de otras de las películas que ya hemos comentado antes, tuvo un éxito relativo y  los máximos detractores se limitaron a decir que fue una película fallida.

2007 – Next (Lee Tamahori)


Cris Johnson (Nicolas Cage) es un mago de Las Vegas bendecido con un don que también es una maldición: cuenta con la sobrenatural capacidad de saber qué va a ocurrir a continuación. Johnson puede ver el futuro unos cuantos minutos más allá del momento presente, un talento extrasensorial que, sin duda, le viene muy bien para su trabajo como mago y mentalista en un sórdido club de Las Vegas donde actúa cada noche. Por otra parte, la agente antiterrorista Callie Ferris (Julianne Moore), quiere sacar partido al talento de Johnson con objeto de impedir el ataque que unos terroristas planean ejecutar contra Los Angeles. La cuenta atrás de la bomba prosigue y Johnson sería un elemento clave a la hora de impedir un holocausto nuclear.

Basada en el relato El hombre dorado, Next se suma a los fiascos y como ya sucedía en Paycheck acaba siendo un thriller de acción de factura muy básica. De nuevo las malas críticas se hacen eco: "Cage interpreta a un tipo que puede ver el futuro. Una pena que no pudiera usar esos poderes para haberse salvado a sí mismo de otra mala elección en sus papeles." (Manohla Dargis: The New York Times)

2009 - Screamers: Asesinos cibernéticos 2 , Screamers: The Hunting (Sheldon Wilson)


Hasta el momento de realizar esta lista no sabía que existía una secuela de Screamers. Se estrenó directamente en DVD y parece ser que es la peor adaptación de todas. Nada de ciencia ficción, ni de intriga ni nada. No he encontrado ningún comentario positivo de esta adaptación de la que se me han quitado las ganas de perder el tiempo. Hay que reconocer que ya la primera era de las más justitas, hacer una segunda parte de Screamers ha sido lo que se podía predecir: todo un truño.

2010 – Radio libre Albemuth,  Radio Free Albemuth (John Alan Simon)


Historia basada en una realidad alternativa en la que en 1985 América está bajo la autoridad del presidente Fremont, una especie de clon de Nixon totalitario. Represión y especulación política junto con las clásicas visiones de Dick. Se trata de una crítica al pánico estadounidense a los comunistas.

Poca información he encontrado de esta desconocida adaptación que aún no se ha estrenado en España. John Alan Simon lleva desde 1999, cuando escribió el guión, intentando realizar la película, pero no se ha podido rodar hasta ahora por problemas financieros. Según el director, dos factores han logrado que se ruede la cinta. Por un lado, las nuevas técnicas de cine digital, que permiten reducir el presupuesto, y, por otro, la aportación de un financiero privado, que había leído la novela, y le gustó el guión, decidiéndose a aportar los fondos necesarios. 

2011 – Destino oculto, The adjustmen Boureau (George Nolfi)


En despuesde1984 ya hemos hablado del estreno de Destino oculto el pasado mes de marzo. Película que ha dejado bastante fría a la crítica y que a nosotros no nos disgustó del todo, si llegar a ser un peliculón. Una vez más buen cine de palomitas.



Todavía hay novelas y relatos de Dick para hacer un montón más de adaptaciones. Hay rumores de que una de sus novelas más destacables, Ubik, podría ser adaptada por Michel Gondry (Olvídate de mí, La ciencia del sueño). Por último para los más friquis, el pasado mes de marzo la revista Cinemanía realizó un interesantísimo reportaje titulado  30 historias de Philip K. Dick que podrían ser películas donde se proponen 30 adaptaciones de Dick que todavía no se han realizado para no caer en remakes. Altamente recomendable para los fans, por si fuera poco cada propuesta incluye, además del argumento, una opción de director y reparto.

Por si te perdiste la primera parte: Philip K. Dick y el cine #1

lunes, 4 de abril de 2011

Phenomena: La noche Z


Tal y como os comentábamos en el anterior post de Phenomena, este mes empiezan las maratones. El viernes 15 de abril se da el pistoletazo a los ciclos con La noche Z, una noche dedicada a los zombies. La cita es como siempre en el cine Urgell, pero esta vez será en viernes, a las 21:30 y con un precio de 12 euros. Las entradas están ya a la venta en Servicaixa.

La sesión incluye dos de los grandes referentes del género y una primicia en las salas de Barcelona. Tres cintas que hicieron las delicias de los gourmets de la casquería en pasados festivales de Sitges y que vuelven gracias a Phenomena.

El día de los muertos de George Romero

Unos cuantos años después de La noche de los muertos vivientes y Zombie, Romero nos ofrecía esta joya del universo zombie para cerrar una de las trilogías más célebres del subgénero. El argumento no ofrece grandes novedades: los zombies se han hecho con el control del planeta y entre los pocos humanos supervivientes, un grupo formado por científicos y militares se refugian en unas instalaciones subterráneas del gobierno para encontrar una cura mientras intentan "domesticar" a un zombie. Pero a diferencia de las cintas de muertos vivientes típicas, Romero intenta dotar a la película de un trasfondo serio, diciendo que si la raza humana llega a su fin no será por los zombies sino por el egoísmo y la estupidez humanas. Aún así, el festival de vísceras y casquería está más que asegurado. Atención al magnífico maquillaje de Tom Savini y a la muerte del Capitan Rhodes al grito de "¡Así reventeis!".


Evil dead de Sam Raimi


Esta maravilla es la primera película de una de las sagas más celebradas del género y además supone la puesta de largo de Sam Raimi y Bruce Campbell. El argumento es lo más simple y repetitivo que alguien pueda tirarse a la cara: cinco jóvenes van a una cabaña del bosque y blah blah blah. Pero la poca originalidad del escenario y el punto de partida se olvidan y se perdonan porque la cinta es un banquete constante de vísceras, sangre, terror, humor y sobre todo buenas ideas. Sam Raimi en estado puro, desde la escena rodada con una cámara sobre una moto a la del lápiz en el tobillo. Sin lugar a dudas, una genialidad de principio a fin que con muy poco dinero y una dirección brillante consigue convertirse en un referente del género.



La Horde de Yannick Dahan y Benjamin Rocher

Una de las sorpresas del Festival de Sitges del 2009. La horde, una película de zombies francesa, nos cuenta una batalla entre policías, gangsters y zombies que podría acabar con el mundo. En París, se inicia un tiroteo entre un grupo de policias corruptos y un grupo de gangsters que han matado a uno de los polis. En medio de este tiroteo, y de forma increíble, una horda de zombies invaden el edificio donde tiene lugar el tiroteo y se dedica a atacar a ambos bandos. Este nuevo enemigo provocará extrañas alianzas entre los primeros enemigos. Cuando parecía que ya se había dicho todo lo necesario en el universo zombie nos encontramos con esta joya, donde además del habittual exceso de visceras y tiros nos encontramos con una dirección más que notable y con personajes bien construidos. Absolutamente recomendable.



Esperemos que Nacho Cerdà no aproveche este Phenomena para hacerle un homenaje al creador de Phenomena, Dario Argento y llene el cine de zombies como hizo el autor italiano en Demons.

viernes, 1 de abril de 2011

PJ harvey - Let England shake

PJ Harvey
Let England shake

Fecha de lanzamiento: 14/02/2011
Sello: Vagrant Records
Valoración: 9/10
Web: http://www.pjharvey.net/





En el mundo de la música hay dos tipos de artistas, los que evolucionan constantemente y los que siempre hacen lo mismo. Al hablar del primer grupo habitualmente se recurre a una lista reducida de nombres encabezados por los siempre inquietos Radiohead. De forma inexplicable casi nunca aparece la gran PJ Harvey en la lista de artistas que se reinventan a cada paso -con la excepción de los comentarios a raíz de White Chalk. Esta exclusión probablemente se deba a que consigue algo muy complicado ya que no sólo se reinventa, sino que al mismo tiempo es absolutamente fiel a si misma, de manera que nunca hay ruptura con el pasado ni una huida hacia adelante, sino una evolución que parece de lo más razonable.

Con Let england shake, Polly Jean vuelve a conseguir algo nuevo pero conocido a la vez. Amplía sonidos e instrumentos, con el uso de la marimba o el autoharpa por ejemplo, deja las guitarras en segundo plano, que además pasan de ser furiosas a ser más limpias y atmosféricas y pone en primer plano su voz, más versátil y con más registros que nunca y con un exceso de reverberaciones, dejando claro porqué se ha grabado en una iglesia del siglo XIX de su Dorset natal. Por si fuese poco con los cambios a nivel musical, PJ también ha abandonado la introspección para mirar al exterior y ha descubierto que su Inglaterra natal es una tierra marcada por la guerra, dominada por gobiernos belicistas desde tiempos inmemoriales. Let England shake es un disco conceptual sobre la guerra y sus consecuencias, con letras viscerales y comprometidas a nivel político y un discurso poético a la vez que dramático y contundente.


El disco se abre con la canción que le da título, Let England shake, que arranca con una versión libre de Istanbul (Not Constantinople) que le da un toque hipnótico. A partir de aquí van desfilando como si de un ejército se tratase el resto de las 12 canciones que componen el disco, que son 12 instantáneas sobre las guerras británicas. The last living rose tiene un claro tono marcial marcado por las percusiones y la trompeta. Esas percusiones serán hilo conductor del resto del trabajo y representan los latidos del corazón, la adrenalina de la guerra y el dolor de la pérdida. La opresiva The glorious land, sobre los niños de la guerra, deformados y huérfanos, con su corneta llamando a filas y sus armonías inquietas y The words that maketh murder, con su ritmo de ragtime que habla de restos humanos colgando de árboles y moscas sobre cadáveres nos recuerdan a Arcade Fire. All and everyone combina el fragor de la batalla y el lamento fúnebre de las viudas, la mismas que lloran en forma coro de cuerda alrededor de la voz desgarrada de PJ en England. On battleship hill tiene sonidos de folk británico e irlandés, mientras que Written on the forehead combina el reggae con la world music. Para quienes busquen las guitarras típicas de PJ, In the dark places y Bitter branches, ambas con la voz de John Parish, saciarán su apetito.

PJ ha vuelto a contar con sus ya inseparables John Parish y el ex Bad Seeds Mick Harvey a los instrumentos y con Flood en la producción. Let England shake es probablemente su mejor disco -con permiso de Stories from the city, stories from the sea-, el más rico en matices, el más sorprendente en cuanto a temas y sonidos -rock, folk, reggae, gospel, electrónica- y el que más riqueza instrumental tiene, un álbum donde todo cabe y donde todo encaja, un trabajo cohesionado y en estado de gracia. La de Dorset nos demuestra que está en un momento de máxima madurez e inspiración y además de un trabajo excelente, promete realizar un vídeo de cada corte. Os dejamos enlaces a algunos y la presentación que hizo en un programa político de la BBC en la mismísima cara de Gordon Brown.

1. Let England Shake
2. The Last Living Rose
3. The Glorious Land
4. The Words That Maketh Murder
5. All And Everyone
6. On Battleship Hill
7. England
8. In The Dark Places
9. Bitter Branches
10. Hanging In The Wire
11. Written On The Forehead
12. The Colour of The Earth


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