Título original: Kûki ningyô
Año: 2009
País: Japón
Dirección: Hirokazu Koreeda
Guión: Hirokazu Koreeda
Intérpretes: Arata, Du-na Bae, Sumiko Fuji
Fotografía: Pin Bing Lee
Música: World's End Girlfriend
Montaje: Hirokazu Koreeda
Valoración: 8/10
Web: http://www.kuuki-ningyo.com/index.html
País: Japón
Dirección: Hirokazu Koreeda
Guión: Hirokazu Koreeda
Intérpretes: Arata, Du-na Bae, Sumiko Fuji
Fotografía: Pin Bing Lee
Música: World's End Girlfriend
Montaje: Hirokazu Koreeda
Valoración: 8/10
Web: http://www.kuuki-ningyo.com/index.html
- Yo también estoy vacía.
- Que coincidencia, a mi me pasa lo mismo, estoy vacío.
- ¿Cree qué habrá más como nosotros?
- Hoy en día, todo el mundo está vacío.
- ¿Tódo el mundo?
- Sí, sobre todo las personas que viven en ciudades como esta. No eres la única.
- Oye, ¿conoces alguna poesía?
- ¿Poesía?
- ¿No conoces ninguna poesía? Ahh, no importa. La vida está…
- La vida está…
- A ver, la vida está…
- A ver, la vida está…
Al parecer la vida está construida de tal forma, que nadie puede llenarla sola. A las flores no les basta con tener pistilos y estambres, y un insecto o la brisa deben introducir el pistilo en el estambre. La vida es igual, contiene su propio vacio que sólo otro puede llenar.
Al parecer el mundo es la suma de esos otros. Y sin embargo no sabemos ni nos dicen que nos complementamos mutuamente. Vivimos de forma desperdigada ignorándonos unos a otros. A veces nos permitimos encontrar desagradable la presencia del otro. ¿Por qué esta construido el mundo de un modo tan desordenado?
Un tábano, bañado de luz, se acerca volando a una pequeña flor. Yo también he podido ser, sin saberlo, el tábano de alguien. Quizás tú también, has sido mi brisa…
Un hombre solitario de mediana edad vive en un modesto piso en Tokio con la única compañía de una muñeca hinchable. Además de tener relaciones sexuales con la muñeca, su amo le habla, la cuida, la baña y la trata como si se tratase de su misma pareja. Un día la muñeca se despierta y cobra vida, es entonces cuando decide salir más allá de las cuatro paredes en las que habita para descubrir los secretos que esconde la vida. Una vez fuera, ese “objeto” con corazón y forma de muñeca intentará comprender el comportamiento humano dándose cuenta de lo difícil que resulta encajar en un mundo que no se entiende.
Muy pocos minutos hacen falta para darse cuenta que Air doll no es la película sórdida que se puede esperar tras su planteamiento inicial. Detrás de esa fina capa underground inicial se descubre una de las películas más existencialistas del cine nipón actual. Durante el extenso paseo de su inocente protagonista, iremos en busca de la esencia de la vida, la muerte y la soledad en ese escenario hostil al que llamamos realidad.
El detallismo de Hirokazu Horeeda y su sensibilidad narrativa vuelven a ofrecernos una historia muy humana capaz de emocionar a través de la extravagancia y la poesía visual. Además hay que añadir una preciosa banda sonora de parte de World's End Girlfriend (proyecto musical de Katsuhiko Maeda, quien mezcla elementos de la música electrónica, música clásica, y post-rock para crear un estilo único) que aporta sobradamente inocencia, belleza y sensibilidad a esta curiosa historia. Otro de los grandes aciertos de Air doll es su omnipresente actriz protagonista, la coreana Bae Du-na (The Host) que ofrece una interpretación exquisita llena de matices y capaz de mostrar con muy pocas palabras sus sentimientos en todo momento.
Hirokazu Kore-eda se está convirtiendo en un director imprescindible para todos aquellos amantes de las historias de sentimientos llenas de matices. Su ritmo lento y delicado, sus películas con un metraje extenso y su capacidad de emocionar queda patente en películas como Nadie sabe, Still walking o incluso la reciente Kiseki. En Air doll nos vuelve a enseñar la mejor y la peor cara de la condición humana, una sociedad desgastada y desconocida para todos los que la intentamos entender.
Lo mejor: La primera hora de película es un espectáculo.
Lo peor: Una vez más, puede dar la sensación que a Koreeda le cuesta terminar sus películas.
Lo peor: Una vez más, puede dar la sensación que a Koreeda le cuesta terminar sus películas.





















