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jueves, 15 de noviembre de 2012

Air doll

Título original: Kûki ningyô
Año: 2009
País: Japón
Dirección: Hirokazu Koreeda
Guión: Hirokazu Koreeda
Intérpretes: Arata, Du-na Bae, Sumiko Fuji
Fotografía: Pin Bing Lee
Música: World's End Girlfriend
Montaje: Hirokazu Koreeda

Valoración: 8/10
Web: http://www.kuuki-ningyo.com/index.html

- Dime, ¿has oido hablar de un insecto llamado efímera? Ese insecto muere un día o dos después de dar a luz. Tiene el cuerpo vacío, no tiene ni estómago ni intestinos.En su interior solamente tiene huevos. Es una criatura nacida sólo para dar a luz. Los seres humanos no somos muy diferentes, nada tiene sentido.
 - Yo también estoy vacía.
- Que coincidencia, a mi me pasa lo mismo, estoy vacío.
- ¿Cree qué habrá más como nosotros?
- Hoy en día, todo el mundo está vacío.
- ¿Tódo el mundo?
- Sí, sobre todo las personas que viven en ciudades como esta. No eres la única.
- Oye, ¿conoces alguna poesía?
- ¿Poesía?
- ¿No conoces ninguna poesía? Ahh, no importa. La vida está…
- La vida está…
- A ver, la vida está…
- A ver, la vida está…
Al parecer la vida está construida de tal forma, que nadie puede llenarla sola. A las flores no les basta con tener pistilos y estambres, y un insecto o la brisa deben introducir el pistilo en el estambre. La vida es igual, contiene su propio vacio que sólo otro puede llenar.
Al parecer el mundo es la suma de esos otros. Y sin embargo no sabemos ni nos dicen que nos complementamos mutuamente. Vivimos de forma desperdigada ignorándonos unos a otros. A veces nos permitimos encontrar desagradable la presencia del otro. ¿Por qué esta construido el mundo de un modo tan desordenado?
Un tábano, bañado de luz, se acerca volando a una pequeña flor. Yo también he podido ser, sin saberlo, el tábano de alguien. Quizás tú también, has sido mi brisa…


Un hombre solitario de mediana edad vive en un modesto piso en Tokio con la única compañía de una muñeca hinchable. Además de tener relaciones sexuales con la muñeca, su amo le habla, la cuida, la baña y la trata como si se tratase de su misma pareja.  Un día la muñeca se despierta y cobra vida, es entonces cuando decide salir más allá de las cuatro paredes en las que habita para descubrir los secretos que esconde la vida. Una vez fuera, ese “objeto” con corazón y forma de muñeca intentará comprender el comportamiento humano dándose cuenta de lo difícil que resulta encajar en un mundo que no se entiende.


Muy pocos minutos hacen falta para darse cuenta que Air doll no es la película sórdida que se puede esperar tras su planteamiento inicial. Detrás de esa fina capa underground inicial se descubre una de las películas más existencialistas del cine nipón actual. Durante el extenso paseo de su inocente protagonista, iremos en busca de la esencia de la vida, la muerte y la soledad en ese escenario hostil al que llamamos realidad.

El detallismo de Hirokazu Horeeda y su sensibilidad narrativa vuelven a ofrecernos una historia muy humana capaz de emocionar a través de la extravagancia y la poesía visual. Además hay que añadir una preciosa banda sonora de parte de World's End Girlfriend (proyecto musical de Katsuhiko Maeda, quien mezcla elementos de la música electrónica, música clásica, y post-rock para crear un estilo único) que aporta sobradamente inocencia, belleza y sensibilidad a esta curiosa historia. Otro de los grandes aciertos de Air doll es su omnipresente actriz protagonista, la coreana Bae Du-na (The Host) que ofrece una interpretación exquisita llena de matices y capaz de mostrar con muy pocas palabras sus sentimientos en todo momento.


Hirokazu Kore-eda se está convirtiendo en un director imprescindible para todos aquellos amantes de las historias de sentimientos llenas de matices. Su ritmo lento y delicado, sus películas con un metraje extenso y su capacidad de emocionar queda patente en películas como Nadie sabe, Still walking o incluso la reciente Kiseki. En Air doll nos vuelve a enseñar la mejor y la peor cara de la condición humana, una sociedad desgastada y desconocida para todos los que la intentamos entender.

Lo mejor: La primera hora de película es un espectáculo.
Lo peor: Una vez más, puede dar la sensación que a Koreeda le cuesta terminar sus películas.

viernes, 20 de abril de 2012

Kiseki (Milagro)

Título original: Kiseki
Año: 2011
País: Japón
Dirección: Hirokazu Koreeda
Guión: Hirokazu Koreeda
Intérpretes: Ohshirô Maeda, Koki Maeda, Hiroshi Abe
Fotografía: Yamazaki Yutaka
Montaje: Hirokazu Koreeda

Valoración: 8/10
Web: http://www.golem.es/kiseki/



“Mi hermano y yo estamos conectados por una cuerda invisible, no importa que estemos separados”

Dos hermanos, hijos de una pareja divorciada, viven separados: uno con su madre en Fukuoka y el otro con el padre en Kagoshima. Los dos sueñan con la reconciliación de sus padres para que todos vuelvan a vivir juntos. Cuando conocen la noticia de la inauguración de una nueva línea de tren que une ambas ciudades encontrarán la posibilidad de convertir su deseo en realidad según un rumor que dice que en el punto en el que se crucen los dos primeros trenes ocurrirá un milagro.


Kiseki (Milagro) es un cuento sobre los sueños y los deseos a través de la mirada de sus dos pequeños protagonistas, el dúo cómico infantil Maeda Maeda, muy conocidos en Japón. También los amigos de los dos hermanos se unirán a la aventura para conseguir sus distintos deseos. Pero en Kiseki no sólo hay milagros para los niños, a pesar del paso del tiempo, sus padres y abuelos también anhelan un futuro más prometedor y sueñan con su particular milagro que traerá más dinero al barrio.

Hirokazu Koreeda estrena película en territorio español y nos vuelve a ofrecer una magnífica historia de niños, mágica, tierna, emotiva y con más profundidad de lo que podría parecer a simple vista. A diferencia de la película que le otorgó el reconocimiento internacional, Nadie sabe, en esta ocasión la carga dramática se disipada por completo aligerando el peso de la película ofreciendo una película de género familiar.


Kiseki se alzó con el premio al mejor guión en la pasada edición del Festival de San Sebastián y gracias a ese magnífico guión lleno de humor y ternura, logra hacernos volver a nuestra infancia sin necesidad de recurrir a una ambientación de otra época, lo que la hace más universal y para un público de todas las edades. Su secreto radica en su sencillez, su honestidad y en unos niños en estado de gracia permanente que consagran a Koreeda como uno de los mejores directores de niños del momento. Una maravilla para reír, emocionarse y volver a creer en los milagros por un rato.

Lo mejor: Sus personajes y su historia de cuento
Lo peor: Tan entrañable como liviana, no estamos ante el mejor trabajo de Koreeda

viernes, 25 de noviembre de 2011

Nadie sabe

Título original: Dare mo shiranai
Año: 2004
País: Japón
Dirección: Hirokazu Koreeda
Guión: Hirokazu Koreeda

Intérpretes: Yûya Yagira, Ayu Kitaura, Hiei Kimura, Momoko Shimizu
Fotografía: Yamazaki Yutaka
Música: Gontiti
Montaje: Hirokazu Koreeda

Valoración: 8/10
Web:
http://www.golem.es/nadiesabe/

Keiko es la madre de cuatro hijos, de padres distintos, que viven en un pequeño piso de Tokio. Los niños nunca han ido al colegio y tienen que vivir escondidos en el piso ya que el propietario desconoce la existencia de tres de ellos. Su madre tiene que ausentarse durante el día para trabajar y Akira (Yuya Yagira), el hermano mayor se encarga de las tareas del hogar. Las cosas se complican para los cuatro hermanos cuando un buen día su madre les deja un sobre con dinero y se ausenta durante un tiempo indefinido.


La vida para Akira y sus hermanos acabará convirtiéndose en una lucha por la supervivencia cuando se les acabe el dinero que les ha dejado su madre. Los protagonistas de Nadie sabe crean su propio universo a medida y sus propias reglas con la amenaza constante del paso del tiempo y de una aplastante realidad en la que como su título postula “nadie sabe”. Ese es uno de los aciertos de la película, su título; nadie reacciona, nadie ve la precaria situación de esos hermanos, nadie quiere ver el abandono.

Es estremecedor pensar que esta historia está basada en hechos reales, el realismo que imprimen las interpretaciones de sus precoces protagonistas en muchas ocasiones ajenos a su desamparada situación genera un profundo desasosiego en el espectador. Una historia tierna y cruel a partes iguales. La egoísta y despiadada figura de su madre ofrece frases tremendas, como cuando le dice a su hijo mayor mientras éste le suplica que no demore mucho sus ausencias: “¿Es que no tengo derecho a ser feliz?”.


Queríamos rescatar esta cinta de Hirokazu Koreeda tras el visionado en el reciente festival de San Sebastián de la vitalista Kiseki (Milagro), que aún está por llegar a la cartelera. Con Nadie sabe y Kiseki (Milagro), Koreeda se confirma como uno de los mejores directores de historias infantiles para adultos. La excelente interpretación de Yuya Yagira en Nadie sabe es estremecedora y no pasó desapercibida, se alzó con el premio a mejor actor en Cannes. Su personaje se convierte en un sucedáneo de adulto que lleva las riendas de una casa que se desmorona por momentos. Una dirección de factura aparentemente sencilla pero con una gran elaboración en todos sus planos que ofrece una naturalidad tan realista que da la sensación que la cinta se aleja de la ficción para acercarse más al documental. Nadie sabe: un drama tierno y directo que sin concesiones va directo al corazón.

Vista en Filmin.

Lo mejor: La tremenda interpretación de Yuya Yagira
Lo peor: Un metraje que peca de largo.

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