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domingo, 8 de septiembre de 2013

Paraíso: Esperanza

Título original: Paradies: Hoffnung
Año: 2013
País: Austria
Director: Ulrich Seidl
Guión: Ulrich Seidl, Veronika Franz
Fotografía: Ulrich Seidl, Veronika Franz
Montaje: Christof Schertenleib
Reparto: Melanie Lenz, Joseph Lorenz

Valoración: 6/10
Web: http://www.golem.es/paraiso/esperanza/


Ulrich Seidl y Veronica Franz (co-guionista), concibieron Paraíso como una sola película al más puro estilo Dog days. En ella asistíamos en paralelo a las vacaciones de una madre (Teresa), su hermana (Anna Maria) y su hija (Melanie). Finalmente decidieron que cada historia tenía entidad suficiente como para poder realizar una trilogía. Amor, Fe y Esperanza; Cannes, Venecia y Berlín: los tres festivales de cine más importantes del planeta. Desde el punto de vista autoral una estrategia de marketing insuperable.



El paraíso inalcanzable de Melanie, adolescente de 13 años, se encuentra en la búsqueda de su primer amor. Sus vacaciones están caracterizadas por la reclusión en un campamento destinado a jóvenes con problemas de sobrepeso y transcurren entre tablas de gimnasia, piscinas, dietas y consejos alimenticios. Cuando menos se lo espera, Melanie se enamora del médico del campamento, un hombre de 40 años que como quien no quiere la cosa, se adentra peligrosamente en el prohibido juego de la seducción. Pero la vida en el campamento no es fácil, y al igual que le sucede a su madre y a su tía, parece que el Paraíso no se va a dejar alcanzar tan fácilmente.

Estamos ante la entrega más sobria de Paraíso. Del humor negro ni rastro. Las procesiones de adolescentes y la disciplina del campamento se apoderan de la historia para ofrecernos una serie de geometrías periódicas sucesivas. La historia de Melanie y su médico alcanza momentos realmente dramáticos marcados por la monotonía incesante del centro, generando así una atmósfera bastante opresiva. La tragedia se masca y el referente de Nabokov como eje central de la historia es innegable, el propio Seidl ha declarado que es una temática que le gusta mucho.



Ulrich Seidl cierra su trilogía con el reparto más joven con el que ha trabajado jamás. Paraíso Esperanza es la película más corta de la trilogía y la más pesimista. La ausencia de humor, la sutilidad y una moderación muy poco habitual en los estándares del austríaco, ponen de manifiesto su marcado origen como una historia de tres personajes (madre, hermana e hija), dejándola huérfana si la piensas con entidad propia. Esperanza es el complemento perfecto para una obra que nos aproxima a las distintas manifestaciones del fracaso en la eterna búsqueda de la felicidad, ese paraíso tan difícil de alcanzar. Por contra, parece que Seidl sí alcanza el triunfo gracias a su triunvirato festivalero, al eco que ha alcanzado su trilogía y a un excelente estreno internacional del cual puedo corroborar el éxito de taquilla que ha tenido en Barcelona. En lo personal, la experiencia ha sido más que notable, la lástima es haberme quedado con la duda sobre el paradero del auténtico Paraíso. Otra vez será, aunque mucho me temo que Ulrich Seidl no nos lo desvelará jamás.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Paraíso: Fe

Título original: Paradies: Glaube
Año: 2012
País: Austria
Director: Ulrich Seidl
Guión: Ulrich Seidl, Veronika Franz
Fotografía: Wolfgang Thaler, Edward Lachman
Montaje: Christof Schertenleib
Reparto: Maria Hofstatter, Nabil Saleh
Web: http://www.golem.es/paraiso/fe/





Seguimos con la trilogía de Ulrich Seidl. Le llega el turno a la segunda entrega, Paraíso: Fe. Aunque no es un hecho habitual, en esta ocasión ha habido división de gustos entre los miembros de DP1984. Por ello hemos querido hacer nuestro primer cara a cara a través de dos críticas, una negativa y una positiva. Un blanco - negro o más bien dicho un contraste Paraíso - Infierno.

¡Señor perdónalo! No sabe lo que está haciendo
Valoración: 4/10
Por Xavi Lezcano

Después del visionado de la segunda entrega de Paraíso puedo afirmar sin ninguna duda que Ulrich Seidl se ha situado en esa lista de directores capaces de ofrecerme una de cal y otra de arena. El autoproclamado "pornógrafo social" entra así a formar parte de un selecto de grupo de directores que incluye a algunos auténticos pornógrafos sociales, como el recientemente desaparecido Bigas Luna, que retratan de forma habitual la sordidez mediante visiones unas veces insuperables y otras insufribles. De todas maneras, el director austríaco se mantiene siempre en una zona templada, ya que de momento ninguna de sus obras me parece ni una master piece ni una infamia.



Si en Paraíso: Amor seguíamos las desventuras y fracasos de Teresa, depredadora sexual austriaca entrada en años y quilos, víctima del turismo sexual keniata, en esta segunda entrega de la trilogía, su hermana Anna Maria pondrá a prueba su fanatismo religioso. Tras sus escarceos sexuales en Kenia, Ulrich Seidl se decanta en esta ocasión por la religión, posiblemente el tema que levanta más ampollas con una simple referencia, algo que el austriaco no podía desaprovechar para tocar la moral de los mojigatos de turno.

Tal y como ya ocurría en la primera entrega, lo mejor de Paraíso: Fe es su protagonista, interpretada magistralmente por Maria Hofstätter, habitual de las cintas de Seidl. Su personaje podría ser perfectamente una continuación de los que interpretaba en Dog Days o Import/Export, que continúa encabezando mi top de su filmografía. De todas maneras, al margen de las destacadas interpretaciones, marca de la casa, y de un inicio prometedor, la película termina por caer en una especie de tedio, donde no solo se repite a sí misma y a otros títulos de su autor (otra constante del director) sino que además cae en territorios comunes de la crítica a la religión con escasas innovaciones.



Resulta una lástima que Seidl esté tan preocupado por escandalizar que pierda el norte, con orgías callejeras que nos alejan del realismo previo, gatos duplicados (o desaparecidos) y peleas con rusas prácticamente autoplagiadas. Todo ello hace que lo que podría ser un retrato certero y corrosivo sobre la religiosidad extrema termine convirtiéndose en una historia sobre una loca despechada que se agarra a la religión como tabla de salvación. En definitiva, Paraíso: Fe intenta mostrarnos la fe como substituto de la felicidad pero nos demuestra que el escándalo no es un substituto digno de las ideas.

Lo mejor: Maria Hofstätter
Lo peor: El intento constante de molestar


Es el diablo el que quiere la cerveza, no tú. ¡Tú no la quieres!
Valoración: 8/10
Por Josepe Machado

"Hay muchas personas obsesionadas con el sexo. Libéralas de su infierno y libéralas de su lascivia Señor." Con estas palabras empieza la penitencia de Anna Maria, un castigo auto impuesto en busca de una redención en nombre de toda la humanidad, un sacrificio para paliar el pecado de la incontinencia sexual. He aquí el acertado nexo de unión entre la primera y la segunda entrega de la trilogía Paraíso. Mientras Teresa vive su agitada travesía en busca del amor en Kenia, su hermana Anna Maria disfruta de sus vacaciones en Austria, en busca de nuevos feligreses en Paraíso: Fe. Todo por volver a ser una Austria católica. ¿Acaso la Fe no es la manifestación más hermosa del Amor?



Maria Hofstatter le toma el relevo a Margarete Tiesel sin decepcionar, ofreciendo de nuevo una interpretación impecable muy acorde con el universo Seidl y con el elevado listón que dejó la aclamada protagonista de Paraíso: Amor. Su personaje evangelizador bien podría ser una evolución de aquella autoestopista que increpaba a los conductores con sus extravagantes estadísticas, interpretada por ella misma en Dog days. Tampoco cuesta mucho imaginarse a Anna Maria como la enfermera resentida y envidiosa a la que Hofstatter dio vida en  Import/Export. Es así como esta actriz austríaca se consagra como una de las constantes del cine de Seidl desde una vertiente dual: en presencia y personaje.

Tras unas vacaciones en Kenia, Ulrich Seidl vuelve a su querida Austria, su escenario habitual. En esta segunda entrega, el humor negro termina por apoderarse de la historia debido a la extrema enajenación de su personaje. ¿Crítica a la religión? No la encontré, excepto quizás en la visita inicial con el matrimonio de divorciados que razonan con cordura. Quitando esa escena y aunque el trasfondo religioso es omnipresente durante toda la película,  Paraíso: Fe nos habla de las obsesiones a través de una persona que ha perdido el rumbo. Anna Maria se acoge a la religión como su única salvación y lo da todo con una persistencia de acero. Mientras que Teresa quería llenar su vida con amor en la primera entrega, Anna Maria no sabe con qué colmar la suya, y la fe será el vehículo que la llevará en busca de ese destino desconocido o más bien inexistente.



Una vez más el estilo Seidl se hace patente, mucho más que en Paraíso: Amor. El retorno a Austria es como un retorno al Seidl más radical, al de Dog days. Volvemos a la Europa más rancia y descompuesta. La extravagancia se apodera de la realidad en forma de escenas muy pasadas de vueltas, personajes sin rumbo y sus repeticiones. Estamos ante el Seidl mas auténtico que cautivó a muchos de sus fans en su día y que salió victorioso con el Premio Especial del Jurado en la Mostra de Venecia. Teresa no encontró el amor en Paraiso: Amor y parece que la Fe no le ha servido a Anna Maria para poder darle algún sentido a su vida. Solo nos queda esperar con Esperanza.

Lo mejor: Maria Hofstätter
Lo peor: No tomársela con sentido del humor

viernes, 16 de agosto de 2013

Paraíso: Amor

Título original: Paradies: Liebe
Año: 2012
Director: Ulrich Seidl
Guión: Ulrich Seidl, Veronika Franz
Fotografía: Edward Lachman, Wolfgang Thaler
Reparto: Margarete Tiesel, Inge Maux
Montaje: Christof Schertenleib

Valoración: 8/10
Web: http://golem.es/paraiso/amor/



Hakuna matata

El austriaco Ulrich Seidl estrena por primera vez en nuestro país y no hablamos de una sola película, hablamos de tres: la trilogía Paradies. Tres historias, la vida de tres mujeres que viven las vacaciones de forma distinta, tres amores que terminan en decepción. Vamos por partes, la primera entrega arranca con los preparativos de última hora previos al viaje de Teresa. Un prólogo en el que conoceremos y veremos a las tres protagonistas de Paraíso juntas fugazmente. Después de esos escasos 5 minutos de metraje, cada una tomará su camino.



Teresa se va de viaje a Kenia en busca de un buen novio. Una vez allí una amiga suya la aleccionará sobre los secretos del amor en este tipo de viajes. "Tendrás uno solo para ti", le dice mientras le presenta a su apuesto novio keniata que no habla ni una palabra de alemán. El pronóstico no tarda en cumplirse y tras algún que otro flirteo, Teresa conoce a su salvador: Munga. Todo va viento en popa y la felicidad hace acto de presencia. Pero, ¿cuánto le puede llegar a costar a nuestra ingenua protagonista su aventura amorosa?

Las protagonistas de Paraíso: Amor son mujeres frustradas que deciden ser felices a cualquier precio, víctimas del rechazo de una sociedad descompuesta. El problema de Teresa es que en realidad no encuentra lo que quiere, desencadenando así una feroz espiral de degradación sexual. Margarete Tiesel brilla con luz propia en la piel de Teresa y nos ofrece una de las mejores interpretaciones del año que consiguió su correspondiente nominación en los premios de la Academia de Cine Europeo. Su trabajo ofrece el realismo necesario coordinado en perfecta armonía con las interpretaciones de un reparto compuesto por actores profesionales y no profesionales indistintamente.



La crueldad de Ulrich Seidl parece no tener límites, Paraiso: Amor no es la excepción. Director, guionista, productor, voyeur, misántropo, cínico, pornógrafo social, canalla, provocador, pesimista y humanista... estas son las palabras literales con las que se autodefine el polémico austriaco en su propia web, hay que reconocer que no se podría describir mejor. El principal rasgo del cine de Seidl es el extremo realismo de sus escenas y la sordidez habitual de sus temáticas. A partir de aquí, avisados estáis: no estamos ante una película para todos los públicos y menos para todos los gustos. Tomas largas, conversaciones y situaciones de vergüenza ajena, tempo lento y las repeticiones son algunos de sus tics, elementos que pueden acabar irritando a todo aquel que no le apetezca comulgar con el humor negro (consumado como cruel drama) del austriaco. En términos de provocación gratuita (como dirían muchos de sus detractores), Paraiso: Amor es prácticamente un juego de niños al lado de su obra más alabada hasta el momento, Días perros (Gran Premio del Jurado en el Festival de Venecia). Eso sí, las escenas tórridas entre señoras con sobrepeso y morenitos de buen ver están a la orden del día, obviamente todo con la máxima decadencia posible, ¿Quién dijo que encontrar el amor iba a ser un camino de rosas?

jueves, 13 de junio de 2013

Cine On: Ulrich Seidl revoluciona la Sección Oficial

Hoy llega a la Sección Oficial de Cine On la primera entrega de la trilogía Paradies del realizador austríaco Ulrich Seidl. Una trilogía que empieza en Paradies: Liebe a la que le siguen Paradies: Glaube y Paradies: Hoffnung. No voy a desvelar demasiado de Paradies: Liebe porque lo mejor es que la veáis y la comentéis en la web de Cine On. En DP1984 ya os hemos hablado alguna vez de Ulrich Seidl, un realizador que se define a sí mismo como un pornógrafo social. El eje principal de su cine acostumbra a ser la decadencia social europea, marcado por un elevado tono realista, el feísmo (interno y externo) de sus personajes y el ritmo pausado en sus películas. Un autor que no deja indiferente a nadie.

Os dejamos dos fragmentos de la crítica de Días perros (Premio especial del jurado en Venecia) e Import/Export. Si os interesa, hoy en Cine On: Paradies Liebe.

Días perros

Días perros no se ahorra ningún detalle desagradable: escenas de sexo explícito (el propio Seidl se declara un pornógrafo social), planos sostenidos eternos, narración repetitiva y machacona, desnudos integrales ancianos y situaciones sórdidas y desagradables por doquier. Un conjunto de características dispuestas a irritar al espectador medio a través de sus historias inconexas que en su conjunto forman una feroz crítica estética y moral de la decadencia centroeuropea. Estamos ante una película destinada al público cinéfilo más atrevido, no solo por sus provocaciones y excesos sexuales, también por su árida y monótona narración ausente de mensaje moral. Incluso muchos de los cinéfilos más ejercitados se convertirán en detractores tildando de provocación gratuita a la dirección de Seidl.

Crítica completa



Import/Export

Import/Export, dos historias sobre la supervivencia en un ambiente frío y hostil. Ulrich Seidl deja de lado las historias bizarras de Días perros y se adentra en las profundidades de la Europa central más gélida y miserable. Ese escenario de desolación, un tempo extremadamente lento durante todo su extenso metraje y la ausencia total de banda sonora consiguen una película profundamente triste y desalentadora, muy próxima al género documental en el que Seidl tiene tanta experiencia. Su excelente ambientación nos sitúa en todo tipo de guetos, comunidades marginales o situaciones de un alto calado sórdido.



















Paradies: Liebe



viernes, 30 de noviembre de 2012

Import/Export

Título original: Import/Export
Año: 2007
Dirección: Ulrich Seidl
Guión: Ulrich Seidl, Veronika Franz
Intérpretes: Ekateryna Rak, Paul Hofmann, Michael Thomas
Fotografía: Edward Lachman, Wolfgang Thaler
Montaje: Christof Schertenleib

Valoración: 8/10
Web: http://www.filmin.es/pelicula/import-export



Olga es una enfermera que no llega a fin de mes con el miserable sueldo que gana trabajando de enfermera en una fría clínica de Ucrania. Tras probar suerte en el mundo de las webcams porno sin mucho éxito decide emigrar a Austria en busca de un trabajo mejor, dejando atrás a su hijo pequeño con su madre. El éxito nunca es fácil y tras ser despedida de su primer empleo como asistenta en una casa de clase alta se dará cuenta de que su condición de inmigrante va a ser un serio obstáculo a lo largo de su largo periplo. Por oro lado, el joven austriaco Pauli consigue trabajo como vigilante de seguridad tras un estricto entrenamiento. En el trabajo cada vez soporta menos las continuas humillaciones de sus compañeros y además acaba de romper la relación con su novia. La falta de ingresos y las deudas que no paran de crecer le harán aceptar un nuevo trabajo junto a su padrastro: vender máquinas tragaperras en los países del este en una vieja y destartalada furgoneta, un viaje que termina en Ucrania.


Import/Export, dos historias sobre la supervivencia en un ambiente frío y hostil. Ulrich Seidl deja de lado las historias bizarras de Días perros y se adentra en las profundidades de la Europa central más gélida y miserable. Ese escenario de desolación, un tempo extremadamente lento durante todo su extenso metraje y la ausencia total de banda sonora consiguen una película profundamente triste y desalentadora, muy próxima al género documental en el que Seidl tiene tanta experiencia. Su excelente ambientación nos sitúa en todo tipo de guetos, comunidades marginales o situaciones de un alto calado sórdido.

Los dos protagonistas de esta historia Olga y Pauli siguen caminos opuestos y ambos no hallan nada más que desolación y desesperación en su camino. A pesar del tono sobrio y gris de la película, Seidl se toma su tiempo para recrearse con sus escenas pasadas de vueltas y con todo tipo de referencias sexualmente muy explícitas que quizás no sean aptas para todos los estómagos. Dejando a un lado ese tremendismo, habitual marca de la casa, Import/Export se presenta como una cinta hiperrealista en la línea de los mejores títulos de la nueva ola ce cine rumano (4 meses, 3 semanas y 2 días o La muerte del señor Lazarescu).


Ulrich Seidl y su sórdida visión de la Europa central nos acerca al mundo de la inmigración desde una perspectiva cruel y sin muchos atisbos de esperanza. Import/Export estuvo presente en la Sección Oficial de Cannes causando división de opiniones como suele suceder con este tipo de producciones. Este año Seidl ha presentado su película Paradies: Love en Cannes y Paradies: Faith en Venecia, las dos primera entregas su nueva trilogía que una vez más seguro que vendrá acompañada de altas dosis de polémica.

Lo mejor: Su realismo sincero y desolador
Lo peor: Su final ‘no-final’

domingo, 11 de noviembre de 2012

Días perros

Título original: Hundstage
Año: 2001
País: Austria
Dirección: Ulricu Seidl
Guión: Ulrich Seidl, Veronika Franz
Intérpretes: Maria Hofstätter, Erich Finsches, Alfred Mrvas
Fotografía: Wolfgang Thaler
Música: Marcus Davy
Montaje: Christof Schertenleib, Andrea Wagner

Valoración: 7/10
Web: http://www.filmin.es/pelicula/dog-days


Hundstage (Días perros) es la denominación que se da a los días más calurosos del año en Austria. En esta época se nos presenta la historia de varios personajes de una zona residencial de Viena a lo largo de estas dos jornadas de extremo calor. Una pareja joven de vida discotequera que no paran de discutir violentamente. Una autoestopista maníaca con serios problemas de comportamiento que no para de acosar a los conductores que la recogen entrometiéndose en su intimidad y avasallándolos con estadísticas inútiles. Un matrimonio divorciado que vive bajo el mismo techo a pesar de los continuos encuentros sexuales de la mujer, mientras el exmarido se pasea metódicamente con una pelota de tenis por toda la casa. También tenemos el trío formado por una profesora con tendencias masoquistas, el macarra de su pareja y un amigo aficionado a la cerveza. Un viejo viudo carente de cualquier tipo de carisma llegará a un extraño pacto con su mujer de la limpieza. La incomunicación, el desaliento y la soledad unen las tristes vidas de todos estos personajes.


Bastante desconocido por nuestros lares, Ulrich Seidl es sin duda uno de los directores europeos más controvertidos de la actualidad. Caracterizado por sus sórdidos retratos de la sociedad centroeuropea, el director austriaco ha sido comparado en más de una ocasión con Michael Haneke. Más allá de la controversia y de la dureza de sus historias, los puntos en común se quedan ahí. Mientras el cine de Haneke no ofrece ninguna concesión al optimismo, Seidl opta en muchas ocasiones por un humor negro muy pasado de vueltas no apto para todos los públicos basado en sus perversas excentricidades. La polémica está servida y el cine de Seidl provoca rechazos viscerales y grandes ovaciones por igual. 

Días perros no se ahorra ningún detalle desagradable: escenas de sexo explícito (el propio Seidl se declara un pornógrafo social), planos sostenidos eternos, narración repetitiva y machacona, desnudos integrales ancianos y situaciones sórdidas y desagradables por doquier. Un conjunto de características dispuestas a irritar al espectador medio a través de sus historias inconexas que en su conjunto forman una feroz crítica estética y moral de la decadencia centroeuropea. Estamos ante una película destinada al público cinéfilo más atrevido, no solo por sus provocaciones y excesos sexuales, también por su árida y monótona narración ausente de mensaje moral. Incluso muchos de los cinéfilos más ejercitados se convertirán en detractores tildando de provocación gratuita a la dirección de Seidl.


Días perros se alzó con el Gran Premio del Jurado en el Festival de Venecia y Mejor película y Premio Especial del Jurado en el Festival de Gijón. A la sombra de directores como Lars Von Trier o Gaspar Noé, Ulrich Seidl se confirma como otro de los especialistas en ambientes sórdidos a tener en cuenta. Este año el realizador ha presentado las dos primera entregas de su trilogía Paradies en los festivales de Cannes y Venecia respectivamente (Paradise: Love y  Paradise: Faith). Mientras, algunos aprovechamos para ponernos al día. Próxima parada Import/Export.

Lo mejor: El retrato que ofrece sin concesiones
Lo peor: Algunas de sus repeticiones lastran la narración

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