En la última sesión de Phenomena se anunciaron las cintas de la próxima cita que tendrá lugar el 2 de junio y como siempre en el cine Urgel. En esta ocasión tenemos un clasicazo de la ciencia ficción y una película de culto un tanto olvidada pero que merece ser recordada. Dos cintas con más relaciones de las que puede parecer a simple vista que forman un magnífico programa doble. ¡Preparad los bocatas y las palomitas!
Robocop de Paul Verhoeven (1987)
Segunda incursión del grandísimo Paul Verhoeven en Phenomena. Después del pase hace unos días de Desafío Total, vuelve otra cinta de ciencia ficción del maestro holandés. La acción se sitúa en un Detroit futurista donde la justicia ha desaparecido y la policía se ve incapaz de devolver el orden a las calles. El agente Murphy muere en servicio de la ley justo cuando las autoridades aprueban la creación de una máquina mitad robot mitad hombre para devolver la justicia a las calles. El cuerpo del difunto Murphy será la base para este agente híbrido que se llamará Robocop. El experimento resulta todo un éxito, hasta que la memoria de Alex J. Murphy, que no ha sido destruida, recobra la conciencia y decide vengarse de sus asesinos.
Robocop continúa siendo una película actual gracias a su humor negro, su mensaje y su crítica social. Esta historia, que puede parecer un cruce entre el Terminator de Cameron y un Frankenstein o modernísimo Prometeo, consigue desmarcarse de cualquier referencia y se convierte en una cinta de culto gracias a la magnífica dirección de Verhoeven. En Robocop encontramos grandes dosis de acción y violencia que sirven para retratar de forma irónica una sociedad gobernada por corporaciones corruptas y mafias organizadas en que los ciudadanos han perdido su lugar y pasan a ser simples consumidores. Y en este sentido, Verhoeven nos ofrece, como volvería a hacer en Desafío Total, unos anuncios de los más geniales, donde critica el consumismo, la contaminación, la deshumanización y que le sirven para hacer un magnífico y merecido homenaje a Ray Harryhausen.
Robocop continúa siendo una película actual gracias a su humor negro, su mensaje y su crítica social. Esta historia, que puede parecer un cruce entre el Terminator de Cameron y un Frankenstein o modernísimo Prometeo, consigue desmarcarse de cualquier referencia y se convierte en una cinta de culto gracias a la magnífica dirección de Verhoeven. En Robocop encontramos grandes dosis de acción y violencia que sirven para retratar de forma irónica una sociedad gobernada por corporaciones corruptas y mafias organizadas en que los ciudadanos han perdido su lugar y pasan a ser simples consumidores. Y en este sentido, Verhoeven nos ofrece, como volvería a hacer en Desafío Total, unos anuncios de los más geniales, donde critica el consumismo, la contaminación, la deshumanización y que le sirven para hacer un magnífico y merecido homenaje a Ray Harryhausen.
Verhoeven consiguió gracias esta gran película el premio al mejor director en el Festival de Sitges. Peter Weller, que interpreta a Robocop, aparece también en Screamers, cinta de serie B basada en un relato de Phillip K Dick o en El almuerzo desnudo del impresionante Cronenberg. También aparece Nancy Allen -a quien esperamos ver en Vestida para matar y Carrie del genial De Palma- haciendo de compañera de Robocop y Ray Wise, el padre de Laura Palmer en Twin Peaks.
Carretera al Infierno de Robert Harmon (1986)
Es con toda seguridad una de las cintas más olvidadas que se han programado en Phenomena y para los que sólo van a revisitar cintas en pantalla grande no será un gran aliciente, pero Carretera al infierno merece un llenazo. Rutger Hauer a quien esperamos con ansia en algún que otro pase y que trabajó en sus inicios con Verhoeven encarna al autoestopista John Ryder. Jim Hasley (C. Thomas Howell) lo recoge con su Cadillac en una carretera perdida de Texas en una noche lluviosa. John le confiesa a Jim que es un asesino que espera que lo recojan y éste lo deja en la cuneta y se larga. Desde ese momento, empezarán una persecución en la que el asesino sigue matando pero dejando pistas que incriminan al pobre Jim.
La cinta de Robert Harmon es un cruce entre película de terror, thriller y road movie con un guión simple y algo inverosímil, pero cargado de giros efectistas e inesperados que consigue convertirse por méritos propios en una cinta de culto. Llegó incluso a tener una segunda parte en 2003 en la que participó un C. Thomas Howell que hacía años que había perdido la gloria que vivió con Rebeldes. Incluso tuvo un remake firmado por el mismo guionista...
Jamás una carretera amplia resultó tan claustrofóbica como aquí. Al margen de la tensión y la atmósfera asfixiante que atrapan al espectador desde el primer minuto, Rutger Hauer nos ofrece a uno de los psychokillers más fascinantes y enigmáticos del cine. Atención a la aparición de Jennifer Jason Leigh con quien Hauer coincidió en Los señores del acero del mismo Verhoeven.
Nos vemos el día 2, en el arranque de la recta final de Phenomena antes de vacaciones. Ya sólo queda este pase, y otros el dos 16 y el 30 junio. Luego regresan a mediados de septiembre, tranquilos.

